jueves, 24 de septiembre de 2015

A 8 meses de acabar o Segundo balance de la residencia

Sí, es inevitable hacer cuenta atrás.
Al empezar la residencia me invadió una sensación de vértigo, un poco de susto, ilusión por cumplir un sueño, y pena por dejar todo atrás por dos años.
Pero cuando uno echa la vista atrás se da cuenta de lo rápido que pasó el primer año, y lo que queda para acabar, que es nada, porque estamos en el ecuador de segundo.


Ahora que quedan pocos meses para los que están estudiando para el EIR consigan su plaza, me gustaría hacer una de esas listas de las cosas buenas y menos buenas que estoy viviendo en la residencia, por si les sirve a los futuros resis.
Cosas buenas:

-Es una etapa diferente, como un kit kat.
- Cada rotación es especial. En la sala de partos acompañas en un momento crucial para una pareja, eres testigo de esa vida que brota. En el centro de salud tienes más tiempo para conocer a la mujer y su pareja, llevas un seguimiento, las ves desde que empiezan los controles de embarazo hasta que vienen con su bebé a la visita postparto,
-El papel de la matrona es muy importante en la salud de la mujer. Me he dado cuenta de que podemos hacer mucho desde nuestro trabajo. Y queda mucho por avanzar.
-Al estar en una ciudad que no es mi casa,he conocido mucha gente nueva, compañeras de residencia, gente del trabajo...y he conocido un poquito la ciudad donde estoy y sus alrededores.
- Creo que nunca olvidaré la residencia, es muy intensa.
-Me ha reafirmado para amar más la profesión enfermera, y la de matrona.
-La formación teórica es muy completa. Clases, trabajos, proyecto de fin de residencia..creo que salimos bien formadas y que se promueve mucho una formación de calidad.
-Tenemos un horario ya estipulado, una cartelera de todo el año. Vacaciones, días libres..un lujo.


Cosas menos buenas o pegas de la residencia:

- El sueldo es muy justo. Según cada hospital varía un poquito, pero aquí nos da justillo para piso, comer, transporte y algún viajecito para ver a la familia.
- Tengo la sensación de qué pasará cuando acabe. Es como cuando acabé enfermería. Toca volver a moverse, apuntarse en bolsas de trabajo, echar CV..no estar quietos. LA profesión sanitaria está en constante formación, estudiamos durante muchos años de vida profesional. No es una cosa mala, es solo, que hacer una especialidad es un paso más, pero no el último.


No se me ocurren cosas malas como tal de la residencia. Cada uno lo vive de una manera diferente. Yo desde el principio he optado por la alegría, por vivir este tiempo al cien por cien. Siempre hay días más grises o más cansados, pero cuando pienso en el por qué estoy aquí, se me pasa todo.



A por todas.
Con mucha ilusión!

Un saludo!


Elenita





Esta foto es desde el autobús una mañana yendo al hospi. Un amanecer más, una oportunidad!


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